Nuevamente me tomé unos días para “descargar” tensiones y me fui a visitar mis lugares preferidos en Paraguay.
Día 1
Este mismo día llegué y me fui directo a Anahí, era un día sábado y ya iba esperanzado de que estuviera interesante. Y no me equivoqué. No pasó ni una hora que ya estaba suficientemente servido, pero bueno… en detalle….
Al llegar estaba atendiendo un chico nuevo, un gordito muy simpático, también jovencito. Entré y había un flaquito menudito al que ya le eché el ojo, estaba mirando TV (tienen una TV gigante en el recibidor), seguí de largo y en donde no veía nada como para mirar el producto me fui a sentar en la habitación con pelis gay, no pasaron ni dos minutos que ya tenía a un tipo mamándome, inmediátamente todos te invitan a lo oscuro, detrás de las cortinas o al cuartito, pero no tenía ganas de andar encerrándome, así que el primero pasó y luego en menos de un minuto ya tenía otro señor mayor haciéndome el mismo servicio. Mientras esto ocurria pasó el menudito y no dudé en ir tras él. Con este sí me fui al cuartito de atrás y transamos un ratito, le lengueteé la chota un rato largo hasta que me dio vuelta y me dio con ganas, me encantó, ambos disfrutamos a pleno, acabó contra la pared. me pasé tras las cortinas y agarré a un tipo grande, delgado con un culito chico y durito, me encantó, y le entré como al tarro de dulce de leche. Apareció otro flaco, nunca llegué a verle la cara, entre que estaba muy oscuro y que apareció de atrás… ahí mismo me hizo sanguchito, mi nivel de éxtasis estaba en las nubes, lo escuché dar un suspiro de habler largado todo y se fue, sin explicaciones, ja (como se debe), el que estaba de pasivo me dice que necesitaba descansar, se vistió y ahí terminó la cosa, pasaron más , pero no escribí todo al volver a casa, así que la memoria me empezó a fallar.
Día 2
Anahí de mi alma, nuevamente para satisfacerme un domingo, el clima ayudaba completamente, estaba lindo para sacarse la remera de ser necesario (para dar una referencia). apenas llegué encontré mirando TV a mi grandote “E” (no vamos a dar nombres), pero siempre que visito lo encuentro, sabía que ese día me iban a dar bien. me quedé bastante largo, encontré también a “D” que es muy buena onda, primero él vino y me dio una buena chupada y me lo garché largo y tendido, lo copado es que cuando aparece alguien interesante siempre quiere invitarlo para que se sume (no ocurrió este día e particular, pero siga leyendo que verá… jaja).
más tarde abrieron la puerta al patio, momento en el que me encontré cara a cara con “E”, que me llevó y me puso al sonido de su eterna frase “te voy a romper el culo” en cuatro, me había olvidado que detrás de las cortinas ya se la había chupado y había acabado (en mi cara, pero no le cuenten a nadie), así que no esperaba la mejor eficiencia de su parte, ja. igual me dio un rato, como disfruto ese pedazo de carne que tiene, en algún momento vino otro tipo grandote, y se intercambiaban para darme empujones, literalmente no llegué a verle la cara, también se sumó otro tipo menudito, al palo, con buena pija, pero sólo quería que le chuparan, así que mientras lo hacía los otros dos me bombeaban. Hubo algunos otros aproches, pero no fueron tan relevantes.
Día 3
Ese día decidí ir a un “sauna”, tenía ganas de meterme también un rato a la pileta, pero la temperatura aún no estaba para meterse al agua (en una terraza). Apareció un flaco menudito que había conocido la vez anterior que fui en una escapada previa, garchamos un rato, pero en ese momento parece que no había del todo onda, será que no paraba de querer ofrecerme unos masajes (pagos), si bien me persiguió por todo el lugar no hice mucho más. me fui a un cuarto de relax en donde hay colchonetas y una TV con pelis porno. había un gordito bien blanquito tocándose, me tiré al lado por un rato esperando que otro gordito, pero que no me movía absolutamente nada (por no decir que no me gustaba nada) se fuera, no pasó, así que manoteé la chota de este tipo y empecé a chupar, cuando estaba al palo me senté encima y lo cabalgué, no siempre es cómodo, pero como era grandote me podía mover libremente, hasta que me pidió que me ponga en cuatro en la tarima en donde empezaban las colchonetas y me terminó de bombear hasta que largó todo. me “amenazaba” que me iba a largar todo, se nota que lo ponía al palo, porque lo sentía hasta el fondo. y se sintió latir esa pija al acabar.
Bajé a los saunas (seco y húmedo) y me fui a descansar un poco al patio interno con una bebida. Pasó un gordito de barbita que estaba mortal, me encantó, me miró y me vino a saludar con un buen apretón de manos. Se fue. al rato lo vi arriba y me invitó a uno de los privados un rato, un completo amor el chabón. garchamos recíprocamente, una y otra vez, nos gastamos varias cajitas de forros en los intercambios. Estuvo tan bueno que pensé que no se iba a poner mejor y decidí irme luego.
Pero no me fui a casa, me fui a Anahí, chupé varias pijas de tipos bastante varoniles (gente grande, nada de pendex), y de repente “D” aparece diciéndome que tengo que ir con él, no dudé y fui. me puso la mano en la pija de un tipo que tenía pinta de “seguridad” o “fuerzas de seguridad”, una cosa inmensurable, “D” me dijo que él no se la iba a poder comer por el tamaño, se la chupamos juntos un rato, yo más la chota y él más los huevos, hasta que me da el pie al decirme “sentate encima”, yo creí que no iba a querer, pero antes de pararme “D” me puso lubricante en el culo, y cuando me fui a sentar no se opuso. Y sí, entró, me encantó, lo cabalgué un rato, se me daban vuelta los ojos del placer, y un poco de dolor, a él le debe haber gustado, porque volví a chupársela y acabó al toque. Ahí fue que me dije que no podía ponerse mejor y me fui a casa a descansar.
Día 4
me fui a Anahí. ahí encontré a “D”, lo saludé y me dijo que había invitado un amigo pijón y que estuviera al tanto porque quería compartirlo (para no dar vueltas, al final el flaco no quiso saber nada, aunque al final del día estaba sentado a mi lado mientras me pajeaba esperando que agarre viaje y me la terminó chupando diciendo que la tenía larga, ja)
En fin. Me comí al de recepción (tengo que admitir que me he comido a todos los que laburaron ahí desde que visito el lugar), apareció un flaquito interesante, que me llevó al cuartito del fondo y me lo culeé un rato, no quiso hacer vuelta y vuelta, pero tenía un lindo culo, aunque no muy aguantador.
Ese día fue algo raro, agarré a uno que al principio me pidió si le bancaba un trago (no, no banco tragos) y luego me invitó a un cuarto que está en un subsuelo al que no va casi nadie y lo agarré queriendo abrir uno de mis bolsillos, y bueno, quedé medio encabronado el resto del día, pero puede pasar, apareció otro gordito y “D” nuevamente me llevó a que le chupe con él, éste tenía una pija gorda, no tan larga, pero muy linda. Estuve un rato, pero me fui atrás y lo dejé solo a “D” con el gordito.
Lo gracioso del tema es que el gordito apareció atrás y me lo terminé garchando yo, un poco en cuatro y otro patitas al hombro. estaba interesante, pero se fue sin que ninguno de los dos acabe. me chuparon la verga un par más, pero no me gustó como lo hacían. No tuve más penetración ese día… a nonar para el día siguiente.
Día 5
Este día fue el último, pero pasó lo que es habitual, día de descuento en Anahí, y bueno, se juntan un par de esas “señoritas” que se ríen y sacan el cuero a las demás, entonces todas empiezan a jugar a la doña santa, a la mojigata, inclusive algunos que hasta ya te chuparon la pija y te la comieron, pero ese día no hacen nada. costó mucho hacer algo. comí un par de flacos, pero sin pena ni gloria, la verdad es que ese ambiente también me ponía un poco de mal humor. los que se animaban (y hay que decir que eran un poco “carronieros”) la chupaban mal, uno hasta me hizo doler y me mordió, otro se sentaba en el piso, te ponía el forro y apollaba la cabeza entra tus piernas (yo sentado) y quedaba chupando muy pobremente con la pija en la boca sin moverse mucho. otro par insistentes, pero realmente no me gustaban.
Tengo que decir que no me anoté al final del día el detalle de lo que hacía, por lo que este relato carece de total precisión. pero no quería dejar de contar cómo me fue en una semana de relajación y para descargar.
Prometo que la próxima cuento todo, todo todito, ja. Abrazo.